FOR NO ONE

Posted on 21:27 by Tres Libras | 1 comentarios

"Dance with the dead in my dreams..."



Colecciono cadáveres. ¿Suena extraño? Extraño es que sean los que me mantienen con vida, pero en fin, no viene al caso... Lo único molesto de ellos es que son bastante pesados de llevar, y cuesta hacer lugar en la bolsa cuando encuentro alguno nuevo. La gente [común, los “otros”], primero se espanta, luego me dice que es un pasatiempo inútil, pero ya ni me molesto en retrucarles y sigo escalando la montaña mas plana del mundo [según ellos y su concepción del mundo...], esforzándome como si fuera alta, empinada, escabrosa, solo por amor, puro amor a lo particular... Suelo tener charlas largas e interesantes con mis muertos, todos tienen alguna historia de angustia que contar que nadie entiende o que nadie se molesta en escuchar; yo sí. Algunos creyeron haber llegado al mar y se quedaron dormidos en decorosa decepción, ahí, a orillas de un mentiroso río, otros, congelados de corazón por un recuerdo sublime [¡cuidado con lo sublime!] parecían estar esperándome cuando los recolecté. ¡Son tan agradecidos! No ven mi oscuro halo ni mis deformidades, no me juzgan, me hacen sentir en casa... Algo parecido a la “felicidad”... ¿Suena aún más extraño? Extraño es que nadie sepa leer entre líneas, esto es real, no estoy loco, pero sigue sin venir al caso...
Mis manos [de títere, pálidas, gélidas], alguna vez acariciaron, sintieron, dieron toques de vida a alguna vida, hoy son de mis criaturas adictas a lo intangible que no se dejan abrazar ni tocar, no lo creen necesario, ya renunciaron al mundo de las buenas sensaciones, y aunque se desviven [...a escondidas] por ello, son reticentes al afecto por doctrina, como velas que arden firmes en el altar de la desidia... ¡Que hermoso mimetismo que surge de nuestro entendimiento mutuo! Ahora yo tampoco me le acerco a la simpatía ajena, entreno arduamente para dejar de necesitarla y poco a poco me voy convirtiendo en otro muerto. Ellos están ahí para nadie y no esperan, la espera ya no los posee, tampoco la esperanza ni los buenos gestos. Lejos van de utopías y de envidias, y de tiempos y encuentros, y del cosmos y de todos y del miedo. Son tumbas del recuerdo, y con caprichosa memoria selectiva, solo guardan lo que es necesario para seguir muertos, y, nada más; fríos, nada más, bien fríos sin nada más para ninguno más; nada más por hacer ni decir. Nada más por hablar del tema, mientras sigo camino [el verano está cerca, pero me siento cada vez más helado...] con mi bolsa llena de amigos... ¿Extraño? Las “promesas” siempre me parecieron extrañas... pero nunca las eche en cara, algo me empuja a olvidarlas; a olvidar... ¿Les conté que colecciono cadáveres? #3libras



 












































H.R. Giger: Tarot XIII DEATH