Jorge Luis Borges

Posted on 14:11 by Tres Libras | 0 comentarios

Sí. Borges... Borges me hizo compañía
cuando estaba fuera de acá...
Lo leí en noches de paz, y ahora,
en la tormenta, susurra otras verdades.


Jorge Francisco Isidoro Luis Borges fue un escritor nacido en Buenos Aires en 1899 y muerto en Ginebra en 1986. Más no voy a decir, no voy a hacer una "reseña biográfica" por el simple hecho de que es bastante conocido y es fácil encontrar cosas de su vida, su vida normal, cosas como "su infancia-su pasar-sus amoríos-su posición política-su ceguera-etc,etc,etc...". Lo importante de él, es su obra, y en mi caso, cómo afecto en mi vida o puede afectar en la tuya.

Desde que leí por casualidad el soneto "Ajedrez" hace siglos ya (es lo que parece en mis tiempos relativos), hasta que un amigo me pasó una copia mal impresa del Aleph, quedé asombrado por como alguien puede mezclar el intelecto atroz y el detallismo casi al punto enfermizo, con la nostalgia y el dolor por la experiencia adquirida, ya tardía e inútil. El siempre se vio como "un juguete del destino" (tal vez porque le gustaba mucho Shakespeare), como a merced de los designios de un Dios, que, según su lógica, estaba manipulado por otro mayor y así hasta el infinito ("¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza de polvo y tiempo y sueño y agonías?"). El dijo: "La puerta es la que elije, no el hombre"... cuanta razón tenía. Su esperanza era la sucesión y el olvido, perderse en sus sueños, en el oro de los tigres de su niñez, que nadie pudiera recordar a un tal Borges que intentaba escribir pero era más que nada un buen lector. Juguete del destino, hoy sigue siendo recordado y lo será mientras siga el curso de la historia. Su Dios lo quiso así...



Este párrafo me motivo a empezar a escribir, cambio algo en mí, y aún no había perdido nada. Es el comienzo del cuento "El Aleph":


“La candente mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió, después de una imperiosa agonía que no se rebajó un solo instante ni al sentimentalismo ni al miedo, noté que las carteleras de fierro de la Plaza Constitución habían renovado no sé qué aviso de cigarrillos rubios; el hecho me dolió, pues comprendí que el incesante y vasto universo ya se apartaba de ella y que ese cambio era el primero de una serie infinita. Cambiará el universo pero yo no, pensé con melancólica vanidad...”


El universo sigue su curso destructivo y renovador, yo hoy, al igual que Borges en aquel tiempo, permanezco congelado, ajeno al cambio, victima y victimario de mi propia alma. A merced de los caprichos del destino, a merced de mí y mi inmovilidad suicida.

por 3libras


Jorge Luis Borges | 1899-1986




Acá, les dejo dos poemas de él.. dos de los que más me gustan:



1964


I

Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,

cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.

Nadie pierde (repites vanamente)
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente

para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.

II

Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta

y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna

y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.

Sólo que me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.



Ajedrez (II)


Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?



-Lean Borges... merece al menos la inquietud. Adiós.... 3libras-

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